Gestionar correctamente los cambios en los Colegios

En las instituciones educativas las decisiones de implementar ciertos cambios suelen ser procesos sumamente lentos y postergables.

Las razones para posponer esta decisión suelen ser: tenemos miedo, las personas que están en el área de administración “se las arreglan” así, probaremos con agregar unas columnas más al excel y ver que pasa, haremos una a una las facturas en AFIP porque tememos no poder usar la herramienta, el año que viene nos tomaremos más tiempo y revisaremos nuevamente las opciones, que la decisión la tome el próximo que ocupe el rol porque yo no quiero asumir la responsabilidad, entre otras.

Todo esto se representa en el “temor al cambio”.

Los principales cambios que suelen tener que enfrentar los colegios están relacionados a: los procesos de gestión, incorporación de la tecnología en las diversas áreas, nuevas autoridades escolares y paradigmas, nuevo personal, nuevas disposiciones impuestas por autoridades gubernamentales, entre otras.

Pero es necesario que estos cambios puedan ser entendidos y gestionados de manera correcta para que el resultado sea positivo.

Para una buena gestión del cambio las instituciones deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Trabajo en equipo: También conocido como ambiente colaborativo. Es importante que las personas que sean impactadas por el cambio sientan confianza y empatía por parte de quienes optarán por el cambio. Esto genera seguridad, disminuyendo el estrés y ansiedad por no tener un panorama claro.
  • Expectativas claras: Expresar con claridad y precisión qué se espera de quienes trabajan, cuál es su responsabilidad y sobretodo qué se va a necesitar de ellos en el proceso de cambio. Es necesario manifestar con qué herramientas contarán para hacer frente a la incertidumbre: compresión, capacitaciones, etc.
  • Trasladar la decisión de manera positiva: Al momento de informar cuáles serán los cambios a realizar es importante que la comunicación sea positiva. Si la persona que decide trasladar que se realizarán determinadas modificaciones en la gestión, lo realiza de manera autoritaria, sin pactar los puntos positivos y transmitiendo inseguridad en parte del equipo de trabajo, el ambiente será de descontento.
  • Motivación: Una vez que se comprende que hay realmente una razón para el cambio y que ello puede llevar a un crecimiento personal e institucional, será mucho más sencillo adaptarse.
  • Reconocimiento: la escucha atenta por parte de quienes tomaron la decisión es importante y debe ser constante cuando se implementa un cambio, reconociendo y agradeciendo el esfuerzo que está haciendo el equipo de trabajo. También es necesario ser pacientes y comprensivos en el proceso.

En el entorno de cambios vertiginosos en el que estamos inmersos, es necesario transformar la manera de gestionar las instituciones educativas. Esto implica cambiar aptitudes y actitudes de las personas, procesos, modos de comunicación, infraestructuras, sistemas de enseñanza, sólo por mencionar algunos.

Es necesario que se abrace el cambio y se tome provecho de todas las herramientas que existen hoy en día para hacer frente a las circunstancias del entorno.

Esto significa que, teniendo en consideración el contexto, las instituciones educativas tendrán que reinvertarse y modificar las maneras en las que habitualmente gestionaban y dar este salto a la tecnología para no quedarse afuera de este proceso.